Unos días antes del estreno en España de la primera temporada de El Mentalista (La sexta) visité la sala Houdini para ver a un mentalista hacer sus cosillas e hipnotizar a varios (y no hipnotizar a unos cuantos más).
Cierta gente tiene miedo al mentalismo. Doy fé que algunos que iban conmigo se negaban a creerlo porque no creen en los poderes. Algo de razón tienen, no existen los poderes. Pero existe la magia y el mentalismo es parte de ella. La magia no es más que una serie de trucos realizados por una persona cuyo poder principal es la paciencia. Se necesita mucha paciencia para practicar un truco una y mil veces hasta que queda perfecto y parece que uno tiene eso poderes.
Algunos mentalistas dicen que su arte escénico no es mágica sino un arte distinto. Lo que ninguno dirá (al menos no en serio y fuera del escenario) es que tiene poderes.
Para "adivinar" cosas de tu vida se basan en un cóctel de agiliada mental, arte escénico y sugestión. Y ver a uno bueno es impresionante, ver a uno malo es ver los trucos sin problema alguno.
jueves, 22 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario